Entonces se pusieron a cortar el "Wadakayek";

 de este lado Chiké; y del otro lado su hermano.

 2, Tardaron mucho tiempo en cortarlo y además no llevaban el corte al mismo niveL El mayor de los Makunaima, como no quería cortarlo, iba diciendo: "Waina-yek, tin" el nombre de un árbor de madera muy dura para que se cansaran y dejaran, de cortarlo. Pero Chiké iba diciendo: "Erupa-yek, sokorok : " tronco de cambur, que es muy blando para terminar pronto.

 3. De rato en rato, mientras descansaban, iban tejiendo cestos para cargar la fruta cuando cayera "Wadakayek". Tejieron "waikarapué" para el acure. Y llegó también la danta y les pidió que le tejieran un cesto; y le tejieronon "aicharampué"; y así tejieron otros y otros cestos, pequeños y grandes.

4, "Wadakayek" tenía bejucos por todas partes; según los iban cortando, se iban convirtiendo en las distintas clases de serpientes, según que eran más o menos gruesos los bejucos y los colores de la concha".

5. El corte no era parejo por los dos lados y, cuando estaba a medio cortar, el “Wadakayek" se recostó sobre el cerro lru-tepui. Y los Makunaima buscaron entre los animales uno que subiera a desenredarlo.

 6. Le dijeron al mono, pero dijo que no. Y lo mismo dijeron otros. Tenían miedo porque tenía toda clase de avispas: tapiyuká, parak, wopará, etc.

7. Se lo dijeron a la ardilla, que apareció por allí. "Tú, que sabes trepar tan bien a los árboles, sube a desenredar el "wadakayek", hermanita”; le dijeron. "Sí, dijo ella aunque tenía miedo de que el árbol no se desenredara bien; vamos aver” y se subió al "wadakayek". "

8. Y aunque le picaron las avispas, cortando a toda prisa aquí y allá, consiguió desenredar el "wadakayek" y el árbol se derrumbó" El árbol cayó hacia Inkaretá, pero algunas ramas cayeron hacia este lado de acá: Por aquí hay algunos sitios, que llamamos tuai wadén y mui, donde nacen por sí solos los cambures, las lechosas y otras plantas. Las lechosas, que nacen solas en muchas partes las llamamos "Makunaima yerupapué", fruta de los antiguos Makunaima.

 c 9. Cuando el árbol estaba desbarrigado por la mittad, ya se vio que tenía dentro como un río de agua y se veían en él aimaras y otra clase de pescados grandes. y entonces los Makunaima ya prepararon un wopa de tejido bien apretado y cera para taparlo.

 10. Al caer el “wadakayek” comenzó a salir agua en gran cantidad por el tronco cortado y ellos se apresuraron a taparlo con el Wopá y cera. Pero mientras ellos estaban entretenidos llenando su cesto de frutas para llevárselo, vino el mono a curiosear y destapó el agujero y el agua salió en gran cantidad y se llevó el wopá y todo y comenzaron a salir toda clase de pescados grandes.

11. Y entonces fue cuando el agua fue arrastrando por todas las partes de la tierra los cambures, las piñas, la caña, las lechosas, la yuca, el ocumo, la batata y toda clase de cosas que producía el wadakayek.

12. Cuando el acure vio que la tierra se iba inundando de agua, cargó a toda prisa su cesto de todo lo que pudo y corrió a esconderse en el agujero de un árbol y tapó con cera por dentro.

 13. Los Makunaima, huyendo de la inundación, también buscaron donde subirse. Chiké se subió a la palmera, llamada maripá; y su hermano se subió a la palmera, llamada warumá. Durante un invierno permanecieron en los cogollos de las palmeras alimentándose de sus frutas.

 14. Y Chiké le dijo un día a su hermano: "Prueba de esta fruta mía". y antes de tirársela se la calentó metiéndola en su prepucio. Su hermano hizo lo mismo con su fruta, antes de enviársela como pago de su regalo. Y de ahí que esas frutas son sebosas como el glande en el prepucio.

 15. Los Makunaima fueron viendo que las aguas bajaban por el distintinto ruido que hacían las pepitas de las frutas que comían. Y cuando se dieron cuenta de que las frutas no caían en agua, se bajaron con cuidado y fueron poco a poco bajando de los cerros.

16. El acure, para darse cuenta de si todavía había agua, de cuando en cuando perforaba la cera y si entraba agua, la cerraba inmediatamente. El acure estuvo sentado todo ese tiempo y tuvo el fuego entre las patas. Por eso tiene el rabo encorvado hacia arriba y hacia esa parte tiene los pelos de color rojizo.

 17. Cuando los Makunaima se bajaron de las palmeras y de los cerros, la tierra y las mismas piedras estaban muy blanditas. Y en ese tiempo ellos se entretuvieron haciendo piedras de capricho y cascadas. Y en varias piedras se ven todavía sus pisadas.Y de aquellos mismos tiempos son las marcas de los waronká en las lajas donde bailaban con los waronká en sus manos.

18. Los Makunaima nduvieron por muchas partes y pintaron piedras y cosas, que ahora hacen pensar mucho a los indios.

 

 NOTAS EXPLICATIVAS

 

1. Esta parte de la narración quiere explicar infinidad de cosas. y los principales testigos de la veracidad del relato lo presentan los indios en los dos cerros, cercanos al Roroima: Wadaka-piapué (tronco de wadaká, que eso parece, visto de lejos) e lru o Eru-tepui (que en la segunda de las transcripciones significaría "el cerro donde se enredó”, el wadakayek) .

 2. Algunos de los narradores me añadieron detalles de la historia del diluvio, que aparecen en el Génesis, tales como lo del cuervo y la paloma; pero los deseché por creerlos interpolaciones recientes.